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Misiones Consulares

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Hace unos días llego un amigo mío norteamericano a México  quien paso los últimos cuatro años de su vida trabajando en la embajada norteamericana en Moscú  como asistente personal del cónsul. Durante este tiempo, hablamos poco ya que su comunicación era reducida debido a protocolos que sus superiores le daban durante toda su estancia en el lugar, algo que no le había sucedido previamente en sus otras experiencias diplomáticas. Anterior a esta misión consular,  mi amigo había servido a su país como asistente personal de cónsul en Alemania, Bélgica y Holanda, lugares donde dice haber sido muy feliz.

Según me dice mi amigo, las experiencias en todos los países donde había servido eran muy parecidas y las acciones eran reglamentarias y rutinarias ya que los casos que tenían que tratar eran casi siempre los mismos, es decir menores: aunque dice si haber tenido alguno que otro tema delicado como lo es muertes de algún turista norteamericano, por lo general relacionadas por el abuso de alcohol o de substancias prohibidas algo común en sus  conciudadanos.  Fuera de eso, dice que sus experiencias fueron muy buenas en el aspecto laboral consular.

En cuanto a su vida personal, mi amigo dice que era una sumamente relajada y libre incluyendo el posgrado que estaba cruzando ya que también dice que las universidades y programas en Europa son sumamente relajados y donde los estudiantes tienen mucha libertad. Las propiedades que el gobierno norteamericano renta para ellos en estos países son muy buenas sin ser por supuesto nada exagerado, sin embargo cubrían todas las necesidades de todo tipo, incluyendo la estética incluido con un buen servicio domestico. Lo mas importante es que el se sentía con mucha privacidad al estas en el apartamento que se le asigno.

Sin embargo, en Rusia su experiencia fue muy diferente en todos los aspectos que hemos mencionado.

En cuestión laboral, su trabajo siempre era mucho mas intenso y mayor en cantidad que en todos los otros países donde había servido ya que el consulado americano en Rusia siempre – todos los días – tiene casos difíciles que resolver y en ocasiones muy serios como lidiar con fraudes de falsificación de documentos de espías que se encuentran en todos lados, particularmente en tiempos de elecciones presidenciales. Asimismo en este país el consulado estaba bajo constante amenaza de todo tipo, algo que los rusos constantemente gustan de recordar a los norteamericanos de manera muy sutil.

Una de las maneras en las cuales alguna de las agencias rusas gustan de recordarles a sus socios norteamericanos que siempre están bajo observación es el entrar a sus casas cuando ellos salen a comer o a algún otro lado dejando algunos recuerdos sutiles de su presencia como es el dejar las ventanas abiertas; olor a cigarro en alguna habitación; alguna llave de agua prendida; señalamientos viales dentro de la propiedad puestos al revés, y cosas de esta naturaleza. Sin embargo, nunca saben quién hizo esto.

En fin dice que fue una experiencia muy estresante.

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