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Un día sin internet

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La era de las cavernas está de regreso, volvimos a vivir en cuevas, tenemos que encender fuego para calentarnos e iluminar nuestros hogares, para divertirnos hay que pintar en las paredes, hay que salir a cazar para comer… Ok, no es para tanto, sólo se me fue el internet… ¡y no sé qué hacer!

Tener datos o un módem que nos asegure poder navegar en la web a través de nuestros dispositivos móviles o un ordenador se ha vuelto tan normal en nuestra sociedad que cuando nos hace falta nos volvemos locos, no sabemos qué hacer y es justamente lo que me sucedió. ¡Me quedé sin internet por 24 horas.

Después de que logre calmar mi ansiedad y enojo por lo antes mencionado, comencé a tratar de vivir una vida ‘normal’, lo pongo entre comillas porque es imposible pensar en normalidad sin tener acceso a la web. ¿Cómo le hacían nuestros antepasados? (Cuando hablo de antepasados me refiero a 1990 o poquito antes, cuando aún no se afianzaba del todo la tecnología)

ATROFIAMOS NUESTRO CEREBRO

La culpa no es del internet, sino del usuario. Con la llegada de los celulares y los datos móviles las personas prefieren enviar un mensaje a través de Whatsapp que hacer llamadas, por lo que sólo agregan contacto y ya no se preocupan por saberse los números de sus padres o hermanos.

Imaginen que los arrestan y los llevan al Ministerio Público, donde los pasan a los separos pero antes les quitan sus pertenencias. Les dicen que tienen derecho a una llamada y su cerebro está en blanco, no recuerdan ninguno y no tienen el móvil a la mano. ¡Joder! It was at this momento that he knew he…

¿HACER FILA? NI LOCO

Nos acostumbramos a realizar todos nuestros trámites a través de internet. Checar nuestro saldo, pedir préstamos en línea, arreglar los problemas desde una app o el chat de la página del banco o cualquier otra empresa. Hacer filas ya es tedioso, ni siquiera sabríamos qué hacer en caso de ser necesario ir a la institución. ¿Aún usan papelitos con números? ¿Debo platicar cara a cara? ¿Debo quedarme en una sala de espera o, peor aún, hacer fila?

ADIÓS LIBROS

Ya no recuerdo el aroma de un libro nuevo. Con el avance tecnológico y del internet, he visto que la gente prefiere descargar ebooks, o audiolibros, los cuales puede comprar, escuchar en iTunes o alguna otra aplicación o de manera gratuita en YouTube. O simplemente dejaron de leer porque hay cosas más interesantes que ver en internet.

¡Sí! ¿Por qué leer Don Quijote o El Principito si puedo ver videos de animales, de golpizas, de terror o videoblogs? ¿Dónde está la gente que se salía a disfrutar de un buen libro en los parques? Ya son personas en peligro de extinción.

AUMENTA LA PIRATERÍA

De por sí en México la piratería está un paso adelante del internet, pero con la llegada de la web y sus avances el incremento de personas que prefieren descargar música o películas desde alguna página es mayor que las que aún gastan su dinerito para comprar el DVD o BluRay, ni que decir de las que son en 3D.

Sé que la economía en nuestro país no ayuda para poder erradicarla, pero pensemos en aquellas personas que dejan de recibir ingresos extra al preferir lo pirata que el original.

Y así podría seguir analizando mil y un cambios que han sucedido con la llegada del internet, pero ya revivió el mío, así que sólo publicaré esta entrada y me iré a ver qué hay de nuevo en Twitter, Facebook e Instagram. ¡Mira, un perro salta y no llega al sofá! ¡Jajajajaja!

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