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Hablemos de té parte 1

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Desde hace unos seis años, después de que mi hermana se fue a Inglaterra y nos trajo todo el conocimiento que existe sobre el té, puedo decir que me he vuelto una gran consumidora de esta deliciosa bebida. Es por eso que decidí hablar sobre la felicidad puesta en una bebida, aquella que casi nadie consume,  aquella que sólo la toman porque se ve “hípster” o lo beben sólo cuando están enfermos .

Antes que nada quiero mencionarles la diferencia entre el té y una infusión para que a lo largo de este post no los confundan y al terminar de leerlo tengan clara la diferencia, ya que es muy importante en el mundo vasto y maravilloso del té.

El té es una bebida ancestral que proviene de una planta llamada Camelia Sinensis originaria de China. Hay muchas teorías de dónde salió esa planta, la más exótica es que a cierto rey chino se le cayeron los párpados al suelo y de este material salió la planta del té.

Toda bebida que contenga esta planta como parte de su elaboración se le denomina como té. Lo único que cambia es el grado de oxidación de la planta, acción que le otorga un color, sabor y propiedades diferentes a la bebida.

A continuación les dejo las diferentes clases de té :

  • Té Blanco: Es el té más puro y menos oxidado que existe. Su sabor es muy tenue y se caracteriza por su color verdoso blanquecino casi transparente, por eso su nombre. Entre sus propiedades medicinales está el mejorar la función cardiovascular y sus propiedades antibacterianas y antivirales. Lo pueden encontrar combinado con frutas o flores de sabores suaves.
  • Té verde: Es la bebida más conocida y degustada por la mayoría de las personas que beben té. Estas hojas no son oxidadas, son sometidas a un proceso de secado por lo que su color verdoso desprende un sabor a hoja o a las algas utilizadas en el sushi que tanto nos gusta comer. Este tipo de té tiene muchas variantes dependiendo del país en el que se beban, esto cambia su color, su preparación y su sabor.
  • Té Negro: es el más consumido en Europa y Medio Oriente. Su sabor es más fuerte, así como su color. Si no estás acostumbrado a ese sabor como de perfiles aluminio, puedes combinarlo con leche y un poco de azúcar. Este es el té con más grado de oxidación y en oriente a esta bebida se le conoce como té rojo por su color rojizo obscuro. Este té tiene mucha cantidad de teína que estimula el sistema nervioso central y al igual que el café, este te despertará por las mañanas, pero de manera progresiva, no de inmediato como a cafeína

Estos son los principales tés en el mundo pero aún faltan más por mencionar, además me falta hablarte sobre las infusiones y las tizanas que tanto amamos en tiempos de calor. No te pierdas mis otros post sobre el té, podrás llevarte una grata sorpresa.

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